“La determinación y disciplina de Rhoydan, talentoso campeón de taekwondo, lo ayudan a mantenerse enfocado y con esperanza durante la pandemia.”

Cuando Rhoydan tenía seis años, tuvo que usar zapatos ortopédicos a causa de sus pies planos. La terapeuta le recomendó practicar algún deporte.

 

CC PE058400233 09 2008

 “Salimos de la terapia y tomamos un taxi a casa- cuenta Jazmine, la madre de Rhoydan-Miramos por la ventana y vimos un poster de artes marciales. Le pregunté a mi hijo si quería hacer eso, y me dijo que sí”. Nunca se imaginaron que estarían celebrando su primera medalla de oro en un torneo nacional de taekwondo en la ciudad capital, tan solo un año después.

 

Jazmine había registrado a Rhoydan en el programa de patrocinio de Compassionen esa época, y desde entonces, su carga se hizo más ligera. “Soy madre soltera de tres chicos, y estoy agradecida de que Rhoydan y mi otro hijo José, estén en el programa. Es una gran bendición para nuestra familia. Siento que Rhoydan se ha acercado más a Dios con el pasar de los años. Es muy maduro para su edad y diferente a sus amigos. Estamos muy agradecidos con la gente del proyecto. Nos han ayudado mucho,” dice Jazmine, quien trabaja vendiendo pastelería hecha en casa.

 

 Los primeros logros de Rhoydan pasaron desapercibidos debido a su personalidad tranquila y humilde, pero pronto sus profesores de la escuela y los tutores del proyecto se dieron cuenta. “Rhoydan es muy talentoso, sencillo, siempre dispuesto a ayudar a su prójimo, y a aprender cosas nuevas,” dice la directora del proyecto, Evelyn.

 

Rhoydan dice que el programa en Compassion ha sido una fuente de ánimo durante todos estos años. “Estoy muy agradecido por su apoyo. Me siento bien ahí porque aprendo cosas nuevas, y también aprendo a acercarme a Dios. Me han ayudado espiritual y económicamente, con mis estudios y a mejorar en este deporte. Compré algunos implementos deportivos y también me dieron apoyo para transporte y hospedaje cuando estaba en un torneo”.

 

CC PE058400233 02 2008

 

 Rhoydan tiene un lazo especial con su padrino. “Él me ha bendecido mucho con su generosidad, con todas sus oraciones y sus cartas. Le doy gracias por nunca olvidarse de mí. Sé que a él también le gusta saber de mí, y siempre se pone feliz cuando le cuento sobre mi progreso.”

CC PE058400233 08 2008

 

“Estoy agradecida por el padrino de mi hijo. Siempre piensa en él, ora por él y lo motiva. A pesar de no conocerlo personalmente, se emociona mucho al saber de él y leer sus cartas,” dice Jazmine.

  

Con tan solo 15 años, Rhoydan ya es cinturón negro y ha ganado 23 medallas en total: de oro, plata y bronce, en diferentes torneos en su región y a nivel nacional. También es considerado un atleta destacado por el Instituto Peruano del Deporte. “Siempre oro antes de una competencia. Siento que Dios siempre me ha llevado por el camino correcto,” dice Rhoydan.

 

“Le damos gracias a Dios por la oportunidad de aportar con un grano de arena en el rápido avance de Rhoydan en esta disciplina. Oramos para que Dios le permita llegar más lejos y le de toda la gloria a Él,” dice la directora del proyecto Evelyn.

  

A pesar de que la pandemia ha cambiado dramáticamente la rutina de Rhoydan, él le saca provecho a la situación para mantener una actitud positiva y estar en buena forma. “Me entristece el no poder ir al estadio a entrenar. Se aprende mejor cuando entrenas en grupo, pero sabía que tenía que continuar, así que ahora entreno en casa. Tengo mis implementos, hice espacio en la parte de arriba, y a veces, miro videos en YouTube. El tiempo se pasa rápido,” sonríe. 

 

 “Seguir con mis entrenamientos me da esperanza,” dice Rhoydan, “esperanza de que todo esto acabará pronto, y volveré a estar en un torneo otra vez.”

 CC PE058400233 06 2008

 “Recompensa de la humildad y del temor del Señor
son las riquezas, la honra y la vida.
”.

Proverbios 22:4